Sin mirar Atrás
Mi cabeza como un remolino,
revoloteándose por cada rincón del mismísimo abismo,
revoloteándose por cada rincón del mismísimo abismo,
pérdida y encautada,
sin salida ni entrada.
Queriendo ir más allá,
pero sujeta a lo inexistente,
cae nuevamente sobre aquel lugar desolado...
Con vendas en los ojos
dificultando cada vez más
poder ver el camino que debo seguir,
dejando al azar mi destino o mi final.
dejando al azar mi destino o mi final.
Voz errante que se disminuye al gritar,
porque la ayuda no existe al menos en este lugar.
porque la ayuda no existe al menos en este lugar.
Atada de manos por demás,
lo único que me queda
es caminar hacia la mínima esperanza
de volverme hallar,
siguiendo paso a paso
y sin mirar atrás...
❤️
ResponderBorrar