Sin mirar Atrás

Mi cabeza como un remolino,
revoloteándose por cada rincón del mismísimo abismo, 
pérdida y encautada, 
sin salida ni entrada.

Queriendo ir más allá, 
pero sujeta a lo inexistente, 
cae nuevamente sobre aquel lugar desolado...

Con vendas en los ojos 
dificultando cada vez más 
poder ver el camino que debo seguir,
dejando al azar mi destino o mi final.

Voz errante que se disminuye al gritar,
porque la ayuda no existe al menos en este lugar. 

Atada de manos por demás, 
lo único que me queda 
es caminar hacia la mínima esperanza 
de volverme hallar, 
siguiendo paso a paso
y sin mirar atrás... 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Dulce Niña

ENCUENTRO

SAYONARA